Buenos y Malos jefes Bitácoras
Viernes, 20 Junio 
El director de la empresa de servicios profesionales Eurotalent, Juan Carlos Cubeiro, ha asegurado hoy en Santander que, en términos de calidad directiva, medida en función del talento de los jefes, España ocupa el puesto 26 del mundo y no el ocho como le correspondería por su tamaño como potencia mundial. Una situación que, a su juicio, responde a que el 36 por ciento de los jefes en España son “tóxicos” y sólo un 16 por ciento son “buenos jefes o líderes que crean un clima de satisfacción, rendimiento y desarrollo”.
En este sentido, durante la rueda de prensa celebrada con motivo del encuentro ‘Clase creativa: atracción, fidelización y desarrollo del talento’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), afirmó que “la calidad directiva, buena o mala, explica el 60 por ciento de la productividad” y, por ejemplo, el hecho de “que España no tenga una productividad como los países del entorno y, por otro lado, que no crezca en productividad”.
Por su parte, el ex consejero de Industria, Trabajo y Desarrollo Tecnológico del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Pesquera, director del encuentro junto con Cubeiro, comentó que “este fenómeno se debe a la superposición de modelos culturales más industriales donde el jefe era un ordenador de tareas definidas que tenían poca relevancia para el desarrollo competencial de los seres humanos”.
“De lo que se trata es de cambiar el modelo de liderazgo”, advirtió Pesquera, quien comentó que “no es lo mismo un proceso industrial donde los objetivos son muy definidos y, probablemente, son sustituibles por otros procesos mecánicos” que “los nuevos ambientes”, donde se necesita a “una persona que tenga un desarrollo más abierto, más capacidad de empatizar”.
Como ejemplo de este nuevo liderazgo, el director de Eurotalent citó el caso de Google, donde el 30 por ciento del tiempo de los profesionales se dedica a cosas que no tienen “nada que ver” con la actividad propia de la empresa, lo que implica, a su entender, contar con personal “responsable” para que “surjan nuevas ideas que con un jefe formal nadie se hubiera planteado”.
Consciente de que “tan importante o más” que generar entornos es atraer a las personas adecuadas, Cubeiro apostó por el denominado “perfil de talento”, es decir, por contratar a aquellos trabajadores “con cierta capacidad pero con ganas”.
Así, aludió a la reciente llegada a Cantabria de varias decenas de trabajadores dominicanos a los que, previamente, se ha formado en origen, en la Escuela Turística del Caribe, donde se generó un perfil de clase creativa que valoró cualidades como la iniciativa, el trabajo en equipo, la orientación a resultados, la integridad o la autoconfianza.
“Si atraes este tipo de trabajadores, estás generando entornos adecuados”, aseveró Cubeiro, quien avanzó además que, si se elige a “gente no íntegra, incapaz de trabajar en equipo, generará un ambiente de toxicidad”. Por ello, añadió, “la primera responsabilidad de la empresa es atraer en base a un perfil de talento que genera aportación de valor”.
