Disponibilidad en un Negocio 310
Miércoles, 2 Julio 
A la hora de elegir dónde establecer un negocio, no sólo hay que mirar el precio del local, aunque éste sea muy importante, sino también la zona y el tipo de clientes de cada una de ellas. Normalmente, las zonas de las ciudades se dividen en calles principales, ejes comerciales y secundarios. En el caso de las primeras, las más caras –por encima de los cien euros mensuales por metro cuadrado–, los clientes proceden de toda la ciudad y son también el lugar al que acuden los turistas. Por el contrario, las zonas comerciales, cuyo precio suele superar los cincuenta euros el metro cuadrado, se nutren de la gente que vive en la zona, pero también de personas de otras partes de la urbe.
Por último, los ejes secundarios son los que concentran un importante núcleo de población que compra en esas calles. Precisamente, es en estos últimos lugares donde los precios han experimentado una menor evolución en el último año e, incluso, han llegado a descender, aunque nunca por encima del 4%.
El gran problema que se encuentran muchos emprendedores a la hora de encontrar un local suele ser la disponibilidad, independientemente de la zona o del precio que esté dispuesto a pagar. No importa que alguien pueda desembolsar los 178 euros mensuales por metro cuadrado que cuesta un local en Preciados o los 145 euros de Portal de l’Angel, porque allí no hay establecimientos disponibles. Serrano o Gran Vía son las dos calles del top ten madrileño con mayor disponibilidad, rondando el 5%. En Barcelona, la zona del Born, con un 9,6%, es la que tiene más espacio disponible.
La escasez de locales en calles de primera línea, junto a su precio, hace que sea prácticamente imposible para los pequeños comerciantes adquirir un establecimiento en estas zonas. “Es distinto en ubicaciones secundarias, en las zonas de expansión de las grandes ciudades, donde hay una mayor rotación, porque son áreas mucho más dinámicas”, apunta el director de Análisis e Investigación de Mercados de Aguirre Newman, Javier García-Mateo. Y añade que, “en los años venideros, es posible que se compre más en estas zonas. Sin embargo, en las calles principales, ni hay espacio disponible ni es recomendable vender para quien tenga un local”
