El dueño del copyright, la nueva batalla multimillonaria Blogs
Viernes, 20 Junio 
Aseguran que moverá cifras exorbitantes y que ya derribó grandes acuerdos empresariales. Promete jugosas ganancias para profesionales especializados
Jonathan Coauette es un neoyorkino que ya pasó los treinta y cinco. Con una computadora iMac prestada por un amigo, viejos videos caseros y paciencia a la hora de editar, Caouette hizo una película sobre su complicada vida y la bautizó Tarnation. Lejos de quedarse con el público previsible de amigos y familiares, la película -que contó con un presupuesto de 218 dólares- llegó hasta el Festival de Cannes e impresionó a la crítica. Y en 2004 ganó el festival de cine de Los Ángeles.
Para muchos, la historia de Caouette es un buen ejemplo de la creatividad humana, que no requiere de grandes recursos técnicos para producir una obra capaz de conmover a propios y extraños.
Sin embargo, para otros, Caouette es poco más que un moroso incobrable. Y es que por la banda de sonido utilizado y para conseguir el permiso para usar fragmentos de viejas películas, el novel cineasta se encontró con una deuda de 400 mil dólares en concepto de derechos de autor y copyrights impagos. Y la película sólo le había costado 218 dólares.
