Microcrédito hizo crecer su Negocio Tampa
Miércoles, 2 Julio 
Sabrina Trujillo forma parte de grupo integrado por el millón de personas que han optado por contratar un microcrédito para que su negocio funcione.
Ella es propietaria de un salón de belleza en Chalco, estado de México, a la que denomina estética y a la que al principio no le iba tan bien como ahora. Relata que ante la falta de opciones de financiamiento accesible y sencillo, una amiga la convenció de contratar un préstamo con la sociedad financiera Finsol.
“Lo único que me pedían para concederme el crédito por 3 mil pesos era llenar una solicitud, copia de algunos documentos y tener o planear abrir un negocio”.
Sabrina, de 28 años de edad y con dos hijos, dice que una vez que se le otorgó el financiamiento, los pagos semanales ascendían a 246 pesos.
Una vez en sus manos, utilizó el dinero para comprar diversos productos para su estética, como tratamientos, tintes y algunos muebles, entre otros. Al cabo de cuatro meses, terminó de pagar el préstamo, pero a éste le siguieron otros. Actualmente ya va por el sexto —10 mil pesos—, que utilizará para remodelar el local.
Asegura que en el tiempo que lleva con el crédito no ha tenido ningún problema de pago, por el contrario, “estamos muy pendientes con las fechas para evitar cubrir más intereses”.
Comenta que algunas veces acudió a un banco, “pero me negaron el financiamiento porque no tenía comprobante fijo de ingresos; y en las microfinancieras no piden ese requisito”.
Insiste que, en su caso, las microfinanzas si le funcionaron para sacar adelante a su familia.
