Sin estrellas no hay Negocio 310

Miércoles, 2 Julio   

Aunque las compañías de marketing no quieren revelar cuántos ingresos reciben por partido, aseguran que el negocio sólo es rentable con los equipos famosos que juegan con sus grandes estrellas como el brasileño Ronaldinho y el argentino Lionel Messi. “Tanto los clubes como las asociaciones nacionales entienden la importancia de su marca y entienden que está inexorablemente atada a sus jugadores”, afirma Rodríguez. SUM posee los derechos de marketing de la selección de EE.UU., así como los de organización de los partidos de la selección mexicana en territorio estadounidense.
Rodríguez recuerda que el equipo inglés Manchester United atrajo a más de 70.000 espectadores en Chicago, al inicio de su última gira por EE.UU., el año pasado. Pero el equipo que saltó a la cancha era su seleccionado B. “Sus estrellas más conocidas no estaban y el resto de la gira sufrió por ello. En retrospectiva, la marca Manchester United se vio afectada por esta decisión”, dice Rodríguez.

Sin embargo, las federaciones no están obligadas contractualmente a alinear a sus estrellas, ni reciben presiones para convocar a determinados jugadores. “Si tomo el teléfono y llamo a Dunga (director técnico de Brasil) y le propongo algunos nombres, probablemente me tiraría el teléfono en la cara”, dice Grothe, quien agrega que el creciente nivel y prestigio de los amistosos hacen que los jugadores muestren interés en participar.

Kentaro, cuyos ingresos anuales ascienden a unos US$ 160 millones, también afirma que los futbolistas no reciben ningún tipo de incentivo económico por participar.

Dado que la FIFA establece entre seis y ocho fechas oficiales al año para partidos amistosos de selecciones nacionales, las empresas de marketing saben con certeza cuándo pueden programar un encuentro.

La próxima fecha será entre el 8 y el 12 de septiembre. En ésta Kentaro y SUM se han asociado para enfrentar a sus equipos: Brasil jugó el 8 de septiembre contra EE.UU. en Chicago y cuatro días después se enfrentará a México en Boston.

Kentaro y SUM afirman que invierten entre US$ 500.000 y US$ 2 millones en la organización de cada partido, lo que incluye emplear hasta 700 personas en funciones como acomodadores y coordinadores en el estadio. SUM incluso tiene su propio equipo de seguridad para proteger a los jugadores, que incluye a ex agentes del FBI.

Los ingresos de boletería representan un 40% de los ingresos por partido de Kentaro, mientras que los patrocinios y los derechos televisivos aportan 30% cada uno.

Grothe calcula que, dependiendo del partido, se pueden obtener ganancias de entre US$ 1 a US$ 3 millones.