El Negocio de la lucha libre Austin

Lunes, 2 Junio   

Si somos honestos, debemos confesar que todos hemos visto por lo menos cinco minutos de alguna película de El Santo, o acaso ¿alguien no sabe quiénes son Tinieblas y Alushe?, o ¿no han escuchado la palabra Hurracarrana?

Siendo mexicanos, todos conocemos la Lucha Libre y de alguna manera hemos sido parte del folclor que rodea a este fenómeno social que es mucho más que sólo un deporte.

México vivió la lucha libre por primera vez en el siglo 19 con la intervención francesa, al parecer el primer luchador fue un turco con máscara y en ocasiones se decidía quién era el ganador con un volado. Hay mucha historia que contar con este deporte, si quieren tener más datos históricos pueden visitar el sitio del Consejo Mundial de Lucha Libre.

Como ven, la lucha libre es parte de la cultura mexicana, se encuentra en nuestra historia, en la televisión, el cine, cómics, en puestos de tianguis, en música, en las calles más antiguas de nuestra ciudad y hasta en museos. Y no cabe duda que es todo un negocio.

Una muestra de ello es “El enmascarado de plata” que se convirtió en una estrella que recaudó miles de pesos gracias a su participación en cine.

El Santo peleo con momias y extraterrestres en producciones de bajo presupuesto con efectos especiales nada especiales que se convirtieron en un gran éxito en taquillas. Tanto así que El Santo se convirtió en una leyenda no sólo en México, sino también entre los europeos.

Si hay algún despistado que no ha gozado con alguna de las películas de El Santo, he aquí un fragmento de la famosa Santo contra los Zombies de 1961.